Emm despertó empapada de sudor, acababa de tener una pesadilla.
Media hora después cuando comenzaba de nuevo a conciliar el sueño, sonó el teléfono. Era Albert, le pedía que lo acompañara cerca de London bridge, al parecer tenía que entregar unos documentos. Eran cerca de las 2 de la madrugada cuando había sonado el teléfono, lo cogió. Desconfiaba bastante de la voz del muchacho, algo le decía que las cosas no iban bien pero aun así accedió. Tras varios cambios de autobús, bajaron por fin en Elephant & Castle, según Albert era más seguro andar un poco, así que tras callejear por la zona en dirección al puente, le pidió que le esperara en la esquina, mientras él entraba en un callejón con solo un pequeño cartel luminoso azul con forma de flecha indicando unas escaleras bajo él.
Al descender el chico llamó a una pequeña puerta metálica y esperó. Un par de minutos más tarde abrió la puerta un hombre fornido con traje oscuro, miro a ambos lados y vio a la chica mirando hacia ellos – Te dije que vinieras solo- exclamó. – Es mi novia, me ha acercado en coche – reprochó Albert. El hombre se apartó invitándolo a entrar y tras mirar de nuevo a la chica cerró la puerta.
– ¿Tienes lo nuestro? – sin decir nada Albert colocó el maletín que había llevado hasta allí abrazado, sobre la mesa de billar del centro de la sala, lo abrió saco los papeles que contenía en una carpeta de plástico. Un de los otros 4 hombres que allí estaban sacó un arma y le apuntó, – Espera! no ha venido solo. – Dijo el hombre de la puerta. Cogió a Albert y lo empujo fuera de la estancia, – tendrás noticias mías pronto – comentó con una furtiva mirada, y cerró de un portazo. El chico corrió hasta la esquina, abrazo a la chica y le dijo "corre". Dentro, el hombre que aun sostenía el arma, comento: – con esto, saldremos limpios del juicio señores.
Llegaron a casa, alguien había estado en la propiedad. Emm no comprendía nada. Joseph estaba tendido en el sofá, no lo tocaron. Cogió algunas cosas y ella descolgó el teléfono. – Nada de policía, cariño.