5 jun 2012

Tiempos de superficialidad, que tienen un exponente destacado en el auge de mensajes cortos, intrascendentes y vacíos de las redes sociales; donde se le da el mismo valor a un discurso bien organizado con mensaje que hace pensar, que a un chiste generado en 10 segundos por una mente infantil. 


Tiempos donde hay una quiebra paulatina de la enseñanza, el auge del fanatismo religioso y del odio y la envidia hacia el inmigrante que busca abrirse un hueco en la sociedad, que solo quiere ser una persona respetable que desea lo mejor para sus hijos.