Las noches transcurrían tranquilas entre las gotas de lluvia, y el frio polar que ya azotaba la zona. Marcos, apenas había conseguido dormir un rato del tirón en los últimos tiempos, y solo porque habían conseguido hacerle olvidar por unas horas todas las penas de los últimos meses. Por fin, después de muchos tiempo, se sentía “liberado”, para bien o para mal se había quitado, en cierto modo, un gran peso de encima. Sentía que los sucesos de los últimos días habían menguado la angustia que llevaba. Se había permitido el “lujo” de poder llevar cuatro vidas, y ahora lo estaba pagando caro, ahora, le espera una larga temporada de ninguna vida, sin nada que hacer, estudiar, etc., dedicaba la mayoría de su tiempo a beber, e intentar no estar solo.
Pero la última noche, no pudo mas, decidió sentarse delante de la pantalla, a escribir, a intentar liberar todo lo que llevaba dentro. Y lo hizo, dedicó horas a ello, y mientras tanto las lagrimas y los recuerdos le abordaban, si, es duro perder a una persona, pero perder a 3 de golpe, y de saber que a la 4 ya la habías perdido antes, es jodido, y más sabiendo que todo es por culpa tuya, y no por las demás personas, sino porque antes o después tenía que pasar. Porque no había tenido el valor de acabarlo él, y ahora, lo acababan por él.