12 oct 2010


Es simple, lo has hecho, bienvenido a tu nueva vida, deja de lado las pesadillas y los miedos, que no cobren fuerza, y continua con el boli, pero ahora DIBUJA.

Hace mucho tiempo, demasiado, saltaste al acantilado, y te cogiste al borde después de hacerlo, ya te han dado la patada en la mano, quizás es lo que necesitabas, es inevitable la caída y no hay cuerda para subir, solo tienes un camino, y es hacia abajo, cuando llegues al suelo, dibuja, escribe, y viaja, hacia donde puedas, porque ya no tienes vuelta atrás.

Es simple toma fuerza de los buenos recuerdos, carga tu elefante azul, de los buenos recuerdos que puedas tener, lo poco que pueda quedar de todo. Ya has atravesado el desierto y dejado las especias atrás, has caído por un acantilado y el elefante sigue ahí, pronto se hará de noche, y aun así, la luna esta para guiarte. Con las fuerzas que te queden, los recuerdos y las riendas de tu elefante, y guíalo hacia el mejor puerto posible, siempre, en la mayor compañía, y con toda la ayuda que puedas tener, nunca la niegues, sea de donde sea.