23 mar 2010

LONDRES. 23 DE MARZO DE 2010

 Emm había decidido no ir a “la cita” con Albert, después de todos los acontecimientos sucedidos, no quería volver a saber nada de él, pero día tras día recibía la misma carta, la misma cantidad de dinero, con letra más o menos apresurada, las mismas palabras con sus respectivos sobres garabateados con su nombre se iban acumulando en el cajón. Aunque el dinero no le vendría mal, prefería guardarlo en el cajón por si tenía la ocasión de devolvérselo a Albert. Las ultimas ya había optado por no abrirlas, pero ese día el paquete contenía su dirección completa y el sello cuñado. El sobre procedía de Bélgica.

Al abrirlo descubrió que la nota era diferente a las anteriores, esta vez, al igual que la dirección estaba escrito a máquina: “Ya has reunido suficiente dinero, tu vida es lo que esta en juego. Albert”. Después de esto, Emm llamo al trabajo, juntó el dinero, preparó una pequeña maleta y tomó el metro hacia Heathrow. Subió al primer avión hacia bruselas sin saber por qué.