Me da pena ver como chicas, por no decir niñas, ya que cada vez son más jóvenes las que empiezas a vestir y comportarse como “las guays de la tele”, alguna de esas famosillas, y a veces incluso “tops” que se les va la olla, la mayoría alcohólicas, drogadictas, fama-dependientes, busca-portadas y fumadoras, muchas de ellas sin siquiera requerir de algún estupefaciente, vaya, claros ejemplos de que se les ha subido la fama a la cabeza.
Pero volviendo al tema de las niñas que siguen el comportamiento de estas mujeres en las revistas. Nunca nadie había conocido un fenómeno parecida: las nuevas modas que ellas imponen desde su “triunfadora” vida, en la que realmente no han hecho más que jodersela, se ven en las calles. Ahora, podemos ver a niñas de 12 y 13 años ya se las denomina como “guarras”, que fuman tabaco y porros, beben, y demás cosas, todo, absolutamente todo, por dar una imagen falsa de lo que no son. La belleza y encanto natural, pasan por las marcas “caras y comunes” el maquillaje, las drogas y la noche, hasta dejarlo reducido a nada. Hacen esto con el convencimiento por su parte de que ese fin, justifica sus medios, que justifica sus actos. Deben de pensar que la gente que viste diferente a ellas, actúa diferente o simplemente, que las personas que no llevan un bolso gigante, unas medias oscuras con una camiseta que apenas llega a tapar el trasero y unos botines, son bichos raros, que quizás ni con un mes intensivo de clases de moda, podrían juntarse con ellas. Chicas que por seguir este estilo de vida, hagan 0, 10 o 20ºC deben ir con medias, falda corta y cinturón, incluso un abrigo que antes que cubrir, modele la figura para lucirla, cualquier cosa para llamar la atención.